Últimamente me han preguntado en varias ocasiones, como es natural, si me gusta más Madrid (donde vivo) o Asturias (donde vivía hasta ahora). Los que preguntaban hacían tal cosa o bien porque les gustaba mucho Madrid o bien porque les gustaba mucho Asturias.
Ante esa pregunta no hago más que dudar, o, más bien, no hacía más que dudar, ya que hoy al llegar a Madrid de nuevo he encontrado una posible respuesta:
Ambos lugares me gustan o incluso me encantan, pero son tan diferentes y tan "extensos" que no caben bajo un mismo rasero.
Asturias es belleza, salud, arte en cada trazo de su paisaje. Es aire, tierra y mar, respirar y sentir. Como dicen en los anuncios "Asturias, paraíso natural". Incluso los hay que dicen que fue el lugar donde se encontraba el Edén o donde se encuentra hoy día. Asturias es color y vida. Allí está mi familia y momentos muy tiernos de mi infancia.
Madrid, en cambio, me produce diferentes sensaciones, con Madrid me siento más "identificada". La capital de nuestro país es asfalto, "adoquines", libertad, belleza en el gris del humo. Es pasado, presente y futuro.
Para mí Madrid es la salida de la habitación, sin salida, en la que estaba encerrada; no tiene verde pero los colores que tiene sabe utilizarlos.
Este lugar también es mi infancia, mi infancia más tierna, aquí veo mi madurez desde niña.
Nada ni nadie me ata a Madrid, me ato yo sola y si quiero me desato.
Todo esto me lleva a la conclusión de que Asturias me debería gustar más, pero Madrid me debería ofrecer más. Dependerá del día, hora, minuto y segundo de la pregunta mi respuesta, seguiré contestando Asturias o Madrid de manera absolutamente fortuita. Y si tenéis tiempo y paciencia os contaré esta misma historia. Suerte.
Ante esa pregunta no hago más que dudar, o, más bien, no hacía más que dudar, ya que hoy al llegar a Madrid de nuevo he encontrado una posible respuesta:
Ambos lugares me gustan o incluso me encantan, pero son tan diferentes y tan "extensos" que no caben bajo un mismo rasero.
Asturias es belleza, salud, arte en cada trazo de su paisaje. Es aire, tierra y mar, respirar y sentir. Como dicen en los anuncios "Asturias, paraíso natural". Incluso los hay que dicen que fue el lugar donde se encontraba el Edén o donde se encuentra hoy día. Asturias es color y vida. Allí está mi familia y momentos muy tiernos de mi infancia.
Madrid, en cambio, me produce diferentes sensaciones, con Madrid me siento más "identificada". La capital de nuestro país es asfalto, "adoquines", libertad, belleza en el gris del humo. Es pasado, presente y futuro.
Para mí Madrid es la salida de la habitación, sin salida, en la que estaba encerrada; no tiene verde pero los colores que tiene sabe utilizarlos.
Este lugar también es mi infancia, mi infancia más tierna, aquí veo mi madurez desde niña.
Nada ni nadie me ata a Madrid, me ato yo sola y si quiero me desato.
Todo esto me lleva a la conclusión de que Asturias me debería gustar más, pero Madrid me debería ofrecer más. Dependerá del día, hora, minuto y segundo de la pregunta mi respuesta, seguiré contestando Asturias o Madrid de manera absolutamente fortuita. Y si tenéis tiempo y paciencia os contaré esta misma historia. Suerte.

