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lunes, 27 de julio de 2015

Tu amiga

Quiero ser honesta contigo y decirte que no quiero que sufras.
Que si lo estás pasando mal, aunque sea solo un poco, me gustaría decirte que me tienes ahí si quieres hablar; si quieres llorar.
Sé que tú me mentirás, porque estarás culpando a los demás de tu vacío. "Ellos se lo pierden" pensarás.
Pues sí, la verdad.
Pero sé que en las noches oscuras se te caerá el mundo, todas las vigas y los cimientos, y sentirás toda la culpa y el remordimiento.
Me gustaría que entonces me llamaras.
Me gustaría que volvieras a ser tú mismo cuando estás a mi alrededor y que dejáramos de fingir que no nos importa nada. Porque me importa que seas feliz y no quiero que estés solo si no quieres estarlo.
No necesitamos ser quienes éramos para tenernos el uno al otro, sé que no eres el mismo. Sabes que yo no soy la misma.

Y espero que sepas que soy tu amiga. Siempre lo he sido.

viernes, 1 de mayo de 2015

Soluciones

Me creo que lo sé todo hasta que me choco contra un muro. Me dejo llevar, sin pensar, pensando que con todo lo que he vivido ya sabría reconocer mis propios errores.
Te dije lo que sentía en ese momento porque me dejé llevar por el momento o por lo que tú me habías dicho antes. A lo mejor fue el alcohol o esa sensación de fugacidad.
¿Soy yo el verdugo en esta ocasión? ¿Te voy a romper el corazón? ¿O sólo quieres que piense así para después rompérmelo tú?
Si es que hasta para esto echo de menos lo nuestro, porque al menos ya no había muchas más curvas en las que matarse.
Kielce, Poland - a photo by Mirek
Kielce, Poland - a photo by Mirek

sábado, 4 de abril de 2015

Experiencias

«Te mereces mucho más que esto», le dije, consciente de que seis palabras no iban a arreglar el corazón dolorido de nadie. Nosotras somos así: sentimos mucho, muy fuerte y muy fácil.

El corazón apalizado le pesa en el pecho y se nota. Se le ve en la cara y en los ojos con ganas de llorar. 
Y a mí me duele que alguien tan vulgar pueda hacer que la persona más bonita -por dentro y por fuera- que he conocido en mi vida se sienta así de insignificante.
Pero somos así. Unos tanto y otros tan poco.

«A mí también me ha pasado, también he tolerado un poco de desprecio hasta que el desprecio acumulado estaba demasiado cerca como para pretender no verlo», dice una. «A mí también», dice la otra. Todas lo hemos permitido con nuestros tiernos veinte años. Sin saberlo, nos vimos inmersas en un "algo" con un "alguien" que no tendría que haberse merecido ni un "buenos días".
Aguantamos sin pensarlo porque nos enseñan a aguantarlo. Nos enseñan los finales felices y ¿no nos merecemos nosotras uno también?
Luchamos por una "historia de amor" que siempre es más grandiosa mientras ocurre que cuando la recuerdas, tres años después, con una copa de vino en la mano, tus amigas y una sonrisa de oreja a oreja.
Lo que no nos enseñan es que luchamos por momentos idealizados y no por nosotras mismas, que somos quienes más se lo merecen.
Así que luchemos, pero luchemos por lo que hay que luchar: por quererse, respetarse y conocerse a uno mismo.
El resto, si va, irá después.

miércoles, 16 de enero de 2013

Me he vuelto loca pero...

Extracto de una conversación real de WhatsApp.

"No sé en qué momento llamé falsas a tus amiguitas pero desde luego fue un momento de lucidez porque a ****** le gustaba ****** desde el principio y fue amiguísima conmigo y super comprensiva y la de su madre; tardaron 2 semanas en liarse y todos estabais encantados; cuando fui en tu cumpleaños, todas me odiaban secretamente porque sabían que lo natural era que yo las odiara, cosa que misteriosamente no era así; con todo el lío de twitter en ese fin de semana quedaron satisfechas [no sé si te das cuenta de que no sales hasta ahora en la historia, sabes porqué? Porque estás enchochao]; más tarde arreglé las cosas con ****** pero las amiguitas me siguieron odiando y ella seguía esperando ansiosa una explosión de mi rabia; yo me contenía; cuando me enteré de los planes de Nochevieja, estallé, porque tus amiguitas, además de ser falsas, parecen ser también unas evil bitches, porque ese plan estaba clarísimamente hecho anti-****** y todos lo sabían menos aparentemente tú, que tan listo eres; yo estallo, como ellas estaban deseando, para poder odiarme en libertad, y mis amigos intentan ayudarme, estar conmigo, consolarme... porque me conocen y saben lo mal que lo estoy pasando. Repito: mis amigos. Tú te pusiste de lado de las evil bitches y si llegas a tener la oportunidad... ZAS, osea que para mí, todas tus palabras suenan a "te dejé tirada".
Espero de verdad que **** y sus amiguitas no sean las mujerzuelas con las que vas a pasar toda tu vida (...) porque de verdad moriría de pena si no me invitaras a tu boda por culpa de some evil bitches, al menos que el cabreo definitivo sea por algo que hemos hecho en plena actividad de nuestra conciencia. Hasta aquí, ya puedes volver a tu vida de enamorado enchochao, que parece que tienes 15 años otra vez, dear. También puedes volver a ignorarme o a tratarme como si fueras superior, siento cierta lástima por todo lo que te pierdes."


You hurt me, you pay.

domingo, 23 de septiembre de 2012

BFFL

Ah, ¿qué no lees mi blog? Mejor, así puedo escribir sobre ti, sobre el daño que me haces a pesar de que te he dicho tantas veces cómo me siento que ya me da vergüenza.
Todo el mundo quiere ser escuchado, creo que no soy la única.
De un tiempo a esta parte ya no queda nada de ti -o quizás soy yo quien ha cambiado- y otra persona ha aparecido en tu lugar, alguien a quien no le importo nada y a quien escuchas y atiendes por compromiso. No tienes que cuidarme, si eso es lo que te crees que estás haciendo, puedo cuidarme sola sin nadie haciéndome más daño del que ya llevo encima. Si no vamos a ser como antes vamos a -simplemente- no ser.
No tienes que cerrar los ojos más tiempo, ya quito de delante esta abominación que creamos, para que puedas ver tu claridad.
No te necesito si tú no me necesitas a mí, porque así son las amistades, de dos sentidos.

viernes, 20 de julio de 2012

Estropeada

Perdida completamente la esperanza en el ser humano, o en mi propia especie si resulta que el problema soy yo. Me siento estropeada, defectuosa. Una vez más ante la misma situación, sin ser siquiera la misma persona, con un mundo nuevo ante mis ojos sigo igual que aquella niña de 14, sola.
Esta vez se acabó el drama, las circunstancias han cambiado, no es lo mismo aunque en este momento se sienta igual de horrible. Mañana y si no el otoño abrirán un nuevo capítulo.

viernes, 29 de junio de 2012

La parte de mí que he perdido

He crecido convirtiéndome en un conjunto horrible de dolor, de miedo, de soledad y de resentimiento. Antes era risueña, lo juro, pero ahora parece que nada va bien del todo nunca. Siempre falta algo. Probablemente porque me han roto tantas veces en pedazos que en una de las ocasiones perdí una parte de mí que probablemente nunca vuelva a encontrar.
El dolor me ha moldeado a su gusto.

domingo, 24 de junio de 2012

Vuestros fantasmas siguen aquí

Me persiguen a través de cada noche en solitario, a través de cada imagen de vidas que no me pertenecen. Los que ya no están siguen mis pasos susurrándome al oído todo lo que he perdido.
Y es evidente todo lo que echaré de menos, cuando siga el camino sola, sin nadie en quien apoyarme cuando el sol apriete.
Ya no hay sitio en mi corazón para más vacío. Solo quedan recuerdos que revolotean haciendo un ruido ensordecedor. En la oscuridad de las noches en las que no hay nada -que son muchas-, mi miedo sigue ahí. Nadie más va a hacerme daño, me digo, nunca más, nadie podrá. Vuestros fantasmas me recuerdan que el pasado que ha pasado sigue existiendo.
No olvida.

jueves, 24 de mayo de 2012

Rendición

Llega la noche -la oscuridad- y no puedo hacer otra cosa que preguntarme hasta donde voy a llegar sin admitir lo terriblemente sola -triste, entumecida, vacía, destrozada- que me siento.
Cuánto va a durar este estancamiento en el pasado, y... ¿conseguiré algún día, realmente, seguir adelante?
Tengo un miedo monstruoso a perder lo poco que me queda, como si no hubiera tenido suficiente.
Como si una mano fría y fuerte tirara de mí hacia las profundidades de un lago helado con su capa de hielo en la superficie -infranqueable-, lleno de resentimiento, de dolor. Cada noche, en mis sueños me veo caer de nuevo, siempre por el mismo precipicio que susurra mi nombre como un depredador en la oscuridad. Esta noche no será diferente. Me abandonaré, esta es mi rendición.

sábado, 24 de marzo de 2012

Ahogada

No quiero escribir más tragedia ni dolores de corazón, pero chillo y no me escuchas. Que me haces daño, ¿no entiendes? Aunque es muy fácil hacerme daño y más si sigues por ese camino. Mi lado oscuro, mi cara oculta, todo mi dolor, toda mi pena... Solo tienes que tirar de los hilos correctos. O incorrectos.
Luchar contra algo que ha pasado no sirve, no es útil. Luchar por olvidar no soluciona nada, el dolor nunca se va... Sólo se aprende a vivir con él. Se aprende a pensar en otras cosas, a cometer nuevos errores.
Qué fácil es hacerme daño y más si sabes dónde es donde más me duele, qué fácil es que querer olvidar y qué fácil es dejar de pensar... Abandonarse.
Con la marea, con las olas, a la deriva... Muerta, ahogada.

viernes, 3 de febrero de 2012

Vacía para todos

Quieres que te explique... ¿Y qué narices quieres que te explique?
Menos mal que no te puedo ver porque si lo hiciera me vendría abajo.
No quiero hablar contigo, no quiero tus disculpas, tu amistad.
Solo quiero que me quieras y si no quieres hacerlo no puedo aceptar nada más que el vacío. No quiero pretensiones cuando mi corazón está hecho trizas, porque tú lo has roto, en pedazos, destrozado. Y las cosas son así, y da igual, ya da igual. Porque no puedes pedirme nada ya, todo lo mío te lo di, no me queda nada que ofrecer, ni a ti ni a nadie.

viernes, 20 de enero de 2012

Volver a casa


¿Y qué quieres que te diga? Que las cosas pasan, la marea sube y baja, hace frío, hace calor... Y algunas cosas no tienen remedio, porque la gente cambia al igual que las prioridades.
Y yo no he perdido nada más que el tiempo. Y lo mejor son esos días en los que me acuerdo de todo, de repente, primero hago una mueca y luego sonrío, no he hecho más que ganar desde entonces.

Echo de menos el mar, ¿quién lo diría? Pero siempre estará ahí, como amigo fiel, esperándome, esperando a que vuelva a casa. Eso sí que merece la pena.

miércoles, 18 de enero de 2012

Quizás mañana

Estoy tan profundamente agotada, cansada asqueada... que la verdad es que me da igual, no me importa.
No siento nada y a la vez lo siento todo. No escribo sobre mis sentimientos porque no sé que escribir. Siento un vacío de palabras, de sentimientos, de razones.
Pasan los días y se me olvida, se me olvida el día anterior, se me olvida la vida. Los días son eternos, no pasa el tiempo. EL trabajo se me acumula pero yo sigo haciendo las cosas mal, muy en mi línea.
La gente, de repente, me cae mal. Gente que sé que me aprecia. Estoy teniendo una sobrecarga de sentimientos, de emociones... O de falta de ellos. Estoy como en coma. No siento, o siento demasiado. No soy capaz de ordenar mis sentimientos para escribir. Lloro sin parar, sin sentido a veces. Me resulta maravillosa mi mente, tan difícil de desentrañar. Tanto dolor que me causa... o que no.
La verdad es que no estoy segura de nada, pero me siento tan sola. Tan sola. Tan vacía. Vacía.
Y no duele. Hoy.
Duele pensar que llevo aquí dos semanas y siento miedo del paso del tiempo. Veo a la gente cumplir 19 años y tengo pánico. Porque van a llegar, nuestros 3 años estancados y mis 19 años en un bucle.
Me siento traicionera. Me siento dolida, cuando no hay nada por lo que padecer. Me siento cruel.
Y hoy no acaba.
Quizás mañana.
No os preocupéis, quizás mañana.

sábado, 14 de enero de 2012

200 entradas y lo que queda

No consigo escribir una maldita entrada para el blog que se merezca ser mi entrada número 200. Osea que aquí está.
Esta es mi entrada número doscientos.
Doscientos.
He escrito doscientas entradas, de las cuales mucho más de un cincuenta por ciento tienen que ver contigo. Sí, contigo. Todos sabemos de quién hablo. Da igual, él nunca lee esto.
El resto de las entradas que no hablan de él -aunque en realidad todas llevan su esencia- hablan sobre crecer, sobre los cambios que estoy viviendo en esta vida, vida de una niña que quiere crecer y dejar tantas cosas atrás como atada se siente al pasado.
Esta soy yo, tengo de todo, no tengo nada. Tengo dos manos con las que escribo, probablemente es lo que más me gusta de mí, os guste al resto o no.
Soy feliz, lo soy, lo admito. En estos casi dos años que llevo escribiendo en este blog me he dado cuenta de tantas cosas... Respecto a mí y respecto a los demás, respecto al mundo y respecto a mi círculo de conocidos más cercanos.
He salido, por fin, de la burbuja en la que me encontraba, como si fuera un pollito metido en un huevo... o una serpiente, que los reptiles también son ovíparos y fíjate, no tengo porque ser un "dulce" pollito, puedo ser una "malvada" serpiente. O simplemente podemos aprender de una vez por todas a no verlo todo o blanco o negro, que tan ridículo resulta.
Bueno, pues mientras salía de este lugar en el que me encontraba escondida, prácticamente ajena a todo lo que pasaba fuera, he aprendido que la gente no es tan fácil como pensaba, que tampoco todos son buena gente y que lo más común es que a la gente le importa muy, muy, muy poco como me sienta yo.
Yo era la triste niña ingenua que sale de su casa y se encuentra con que no todo son sonrisas.
Durante años y años, por cada maldad de la gente me he echado la culpa. Me ha costado AÑOS salir de mi cascarón. Y aquí estoy, más viva que nunca. Herida. Caída. Curada. De nuevo en pie.
Y de lo que más recientemente me he dado cuenta es de que como yo estamos todos, que todo viene del dolor, de la experiencia. Que no soy la única que se siente triste, que no estoy sola, que se puede todo se puede superar.

Hasta hoy he ido creciendo, pero lo mejor de todo es que lo que me queda por aprender es mucho más que lo que ya he aprendido.

Gracias a todos y a cada uno de los que hayáis leído este blog, ya sea de paso o con frecuencia. No tenéis ni idea, no podéis imaginar lo que significa para mí.
A partir de hoy, al que me diga que ha leído mi entrada -esta o cualquier otra- le daré un abrazo, porque mi agradecimiento es inimaginable y eso es todo lo que puedo ofrecer.

Gracias.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Dolor

Me acuerdo a la perfección de cuando ellas me decían "no cantes", "Marina no seas pesada"...
Yo cantaba canciones optimistas y sobre un amor totalmente idealizado. Fueron ellas quienes rompieron y corrompieron todo mi mundo interior. Fueron ellas quienes desataron el miedo, la inseguridad y el "negativismo".
Fueron ellas quienes abrieron este profundo agujero negro que no hace más que absorber mis sonrisas y perderlas para siempre. Y lo peor es que las perdoné, para mí nunca dejaron de ser mis amigas.
Todo acabó con un triste portazo en mis narices y todo por una razón todavía desconocida, después de 4 años y pico.