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sábado, 7 de noviembre de 2015

"Echo de menos algo más que tu cuerpo. ¿Es demasiado tarde para decir que lo siento?"
Lo siento... ¿por qué? Ya no siento nada.
A veces me encuentro a mí misma intentando recordar o intentando volver a lo que sentía antes.  A los besos o a las caricias. A esa desesperación tan natural e irracional por tenerte. Era todo más bien miedo.
Pero la verdad es que ya no hay nada. Ni recuerdos, ni ganas ni siquiera nostalgia.
Durante mucho tiempo quise borrarlo todo. Todo lo que pudiera, sin mirar atrás. Y parece que lo he conseguido. Apenas me lo creo.
Se ha acabado todo. Y ni siquiera han pasado esos famosos siete años, así que teóricamente en mi cuerpo sigue quedando algo de ti, mis células siguen recordándote aunque mi cerebro te haya bloqueado. Para bien o para mal.
También hubo un momento en el que pensé que borrándote a ti había eliminado los números necesarios para volver a querer o para volver a ser querida. También eso era mentira.



sábado, 22 de agosto de 2015

Ni género ni normas

The Last Photos of Marilyn Monroe by Allan Grant, 1962 July 4th 1962, Richard Meryman begins an interview with Marilyn. It will be the last! He wanted some photos with the article but Marilyn wasn't very happy to do an other sitting. But finally, she was agree to do it in her house. The photographer was Allan Grant. Those photos are the really last sitting of Marilyn Monroe!
The Last Photos of Marilyn Monroe by Allan Grant
July 4th 1962
No podemos ser tan jóvenes y sentir tanta decepción. Ya no soñamos con cuentos de hadas ni con príncipes sobre un caballo blanco. Resulta exasperante dejarse llevar y acabar en ese ciclo de tormento.
No hay un hombre para ti.
No hay una mujer para ti.
No existen las medias naranjas.
Para estar con alguien hay que trabajar, hay que conformarse, hay que esforzarse en cambiar.
El amor no es suficiente. La vida da muchos giros. No esperes que nadie te siga ciegamente, tú no harás lo mismo y lo sabes.
No hay género igual que no hay normas. En los asuntos del corazón para poco valen ambos.
Nos dejamos doblar por evitar rompernos y al final la caída es mil veces más dolorosa.
Al final... Qué irónico. No hay final igual que no hay principio. No hay un antes y un después a no ser que lo determinemos con papel y lápiz. Pensar tiene sus ventajas y sus pegas.
La primera y la última es que existen los puntos finales.

martes, 28 de julio de 2015

La puerta

Cuando llegaste estaba bien. Sonreía y mi risa tenía algo de color.
Cuando llegaste me asusté. Al abrirse la puerta la bocanada de aire agitó todo mi ser.
Cuando cruzaste el umbral sentí cómo el suelo se tambaleaba. No estaba hecho para aguantar a dos personas después del terremoto que sacudió los cimientos.
Cuando me miraste a los ojos quise entender algo más. Y fui incapaz. Quise que me dijeras qué iba a pasar. Y ni siquiera tú lo sabías.
Cuando me dijiste que nos volveríamos a ver no quise creérmelo. Pero al salir dejaste al puerta abierta. Y mi suelo se sentía más nube que parqué. Cada noche veía las luces del atardecer y no la oscuridad. Y no fue por ti, fue por mí.
Cuando te fuiste estaba contenta, porque sabía que podría aguantarlo. Porque sabía que no quería. Porque volvía a sentir. Porque confío en ese algo. Porque podía sonreír. Porque quería sonreír.
Cuando te fuiste tenía ganas de volver a verte.
Dessert abbandoned houses

lunes, 27 de julio de 2015

Tu amiga

Quiero ser honesta contigo y decirte que no quiero que sufras.
Que si lo estás pasando mal, aunque sea solo un poco, me gustaría decirte que me tienes ahí si quieres hablar; si quieres llorar.
Sé que tú me mentirás, porque estarás culpando a los demás de tu vacío. "Ellos se lo pierden" pensarás.
Pues sí, la verdad.
Pero sé que en las noches oscuras se te caerá el mundo, todas las vigas y los cimientos, y sentirás toda la culpa y el remordimiento.
Me gustaría que entonces me llamaras.
Me gustaría que volvieras a ser tú mismo cuando estás a mi alrededor y que dejáramos de fingir que no nos importa nada. Porque me importa que seas feliz y no quiero que estés solo si no quieres estarlo.
No necesitamos ser quienes éramos para tenernos el uno al otro, sé que no eres el mismo. Sabes que yo no soy la misma.

Y espero que sepas que soy tu amiga. Siempre lo he sido.

domingo, 7 de junio de 2015

Sobre porqué dejé 'Masters of Sex' y otros descubrimientos

'Masters of Sex' por Entertainment Weekly
El verano pasado dejé de ver 'Masters of Sex' porque ciertas situaciones -prácticamente la trama principal de la serie- se había puesto contra mí en el momento de mi vida en el que menos estaba dispuesta a ver algo así. No sólo perdí el interés por completo, sino que me vi incapaz de acabar de ver los capítulos sin sentir profundo rechazo.
La abandoné, cosa que para mí resultó como abandonar a una mascota, a alguien a quien quieres. No era capaz de seguir su ritmo.
Las razones se fueron aclarando con el paso de los meses. Primero culpé al tiempo. Como siempre se hace en estos casos.
Ahora soy consciente de que nada que ver tenía con las horas, los planes o el trabajo. Simplemente no estaba preparada. Ni siquiera quería estarlo.
Y no nos confundamos, no es que ahora disfrute con un hombre y una mujer teniendo una aventura extramatrimonial, es que ahora, a diferencia de entonces, soy capaz de entender que es ficción y no una respuesta del universo a mi vida. No es que la población mundial quiera hacerme ver que lo más normal del mundo es ponerle los cuernos a tu pareja.

Es curioso que me ponga a hablar aquí sobre este tema que, teniendo un blog de series que idolatro, hubiera encajado mejor en otro sitio. Pero a diferencia de lo que parece esto no tiene nada que ver con la serie. Más bien tiene que ver con mis sentimientos, con el crecimiento interior que he experimentado, con el por qué soy consciente de que he crecido como nunca en los últimos 9 meses.
Me siento una persona nueva. Quizás no nueva, pero sí remodelada de un modelo antiguo. Remasterizada. Y de alguna forma todo este proceso, en vez de hacerme sentir más fuerte, me hace sentir más débil. Más incapaz de hacer frente a lo que la vida quiere hacer conmigo.
Lo que es a lo mejor un paso hacia delante, puesto que la próxima vez que me engañen, me traicionen, me rompan el corazón o simplemente las cosas se acaben, no me sentiré tan culpable y tan destrozada porque no lo vi venir, porque no supe lidiar con ello, porque realmente me rompió en pedazos.
Resulta que es normal doler y es normal que te hagan daño.

sábado, 4 de abril de 2015

Experiencias

«Te mereces mucho más que esto», le dije, consciente de que seis palabras no iban a arreglar el corazón dolorido de nadie. Nosotras somos así: sentimos mucho, muy fuerte y muy fácil.

El corazón apalizado le pesa en el pecho y se nota. Se le ve en la cara y en los ojos con ganas de llorar. 
Y a mí me duele que alguien tan vulgar pueda hacer que la persona más bonita -por dentro y por fuera- que he conocido en mi vida se sienta así de insignificante.
Pero somos así. Unos tanto y otros tan poco.

«A mí también me ha pasado, también he tolerado un poco de desprecio hasta que el desprecio acumulado estaba demasiado cerca como para pretender no verlo», dice una. «A mí también», dice la otra. Todas lo hemos permitido con nuestros tiernos veinte años. Sin saberlo, nos vimos inmersas en un "algo" con un "alguien" que no tendría que haberse merecido ni un "buenos días".
Aguantamos sin pensarlo porque nos enseñan a aguantarlo. Nos enseñan los finales felices y ¿no nos merecemos nosotras uno también?
Luchamos por una "historia de amor" que siempre es más grandiosa mientras ocurre que cuando la recuerdas, tres años después, con una copa de vino en la mano, tus amigas y una sonrisa de oreja a oreja.
Lo que no nos enseñan es que luchamos por momentos idealizados y no por nosotras mismas, que somos quienes más se lo merecen.
Así que luchemos, pero luchemos por lo que hay que luchar: por quererse, respetarse y conocerse a uno mismo.
El resto, si va, irá después.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Suspiros que desearías no tener a medianoche

Sigue parándoseme el corazón cuando veo a alguien de lejos que se parece lo más mínimo a ti.
Me asusta encontrarme con tus ojos verdes en la noche gijonesa.
Pero estoy orgullosa de mí misma, porque un año después he sobrevivido. Y soy feliz. Y soy capaz de ser aún más feliz.

Me asusta pasar por nuestras esquinas. Por nuestros bancos. 
Veo a parejas sentadas y siento un escalofrío. Ahí fue donde me robaste el corazón. Y donde decidiste nunca devolvérmelo.

- ¿Cómo de dramático está permitido ser aquí? Ah, se me había olvidado que mi única editora soy yo. -

Veintiún años de vida y te has colado en el ranking de lo peor que me ha pasado. Espero que estés orgulloso, nunca te gustó perder.

A veces suspiro y siento que me escuchas. Y siento que suspiras también.
Sí, a ti también tiene que dolerte esa espina ahí clavada. 

Cierro los ojos. 
Te veo.
Los abro.
Te vas.

Gracias a Dios.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Apocalipsis del corazón

Agarra tu corazón bien fuerte. Escóndelo. No dejes que nadie lo descubra porque te va a doler.
No se lo digas a nadie, no se lo des a nadie, no confíes en nadie. Porque al final, de una manera u otra siempre acabarás con el corazón roto.
Golpes, fisuras, arañazos, rotos, descosidos...
Y los seguros ya no cubren esas cosas. Creedme.
Un muro alrededor de vuestro pequeño motor de vida os salvará más de una vez. Porque hasta la persona de quién menos esperas una paliza viene y te deja K.O.
O eso o comprad un chubasquero bonito, porque seguirá lloviendo.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Septiembre es hoy

Me han dicho que no hablo claro, que no escribo claro. ¿Cómo voy a organizar mis ideas si soy tan desordenada?
Yo no tengo nada claro, nadie me ha explicado nada. Yo solo pruebo, lo intento, me sale mal. Pues sí, son cosas que pasan.
El verano ha pasado, hoy es dos de septiembre y hace sol.
El verano ha pasado y tengo dieciocho años que he dedicado a ser como podía.
Soy desordenada, desorganizada, señorita desconcentración y demás desastrosos adjetivos.
No tengo las ideas claras ni los argumentos a mano.

viernes, 19 de agosto de 2011

Fé en algo

Creer es esperar, tener esperanza. Creer es conocer algo más dentro de ti, es amar, es confiar.
Creer es inocencia, es fuerza. Creer es sobre todo ilusión y unidad.
Fuera de odios, complejos, prejuicios y demás malos sentimientos está la fé. En Dios, en Alá, en el ser humano, en la ciencia, en el sol, en Buda...
Es fé, es esperanza e ilusión. Es un mañana y un futuro, negro o rosa, pero un puertas y ventanas.
Es un error o un acierto, es un camino o una idea, pero ES.
Y no hace falta que nadie reniegue para que siga estando, para que siga llenando corazones.
Resurge del suelo cuando ha sido pisoteada y se eleva alto, para dar cobijo a quienes lo necesitan.
Es fé, o todo o nada.

sábado, 23 de abril de 2011

Elegancia

Sensual pestañeo al mirar hacia un lado. Seducción en las comisuras, en la sonrisa de los carnosos labios. Ceja arqueada, insinuante. Un tirabuzón colabora con la belleza, y junto a la oreja, un susurro y un suspiro.
Elegancia muerta. Su herencia, cada vez más mustia, está repleta de pómulos, narices y labios falsos.
Es lo que no muestras lo que más dulce queda tras esa sedosa tela cosida en Dior.
No es un pelo rubio, negro o rojo. No son tallas. No es Chanel N°5.
Es la esencia. BlogBooster-The most productive way for mobile blogging. BlogBooster is a multi-service blog editor for iPhone, Android, WebOs and your desktop

sábado, 16 de abril de 2011

Distancia

No hace falta que nadie me diga lo que está pasando para que me dé cuenta. Estás cada vez más lejos y mis manos ya casi no llegan a tocarte. BlogBooster-The most productive way for mobile blogging. BlogBooster is a multi-service blog editor for iPhone, Android, WebOs and your desktop

sábado, 26 de marzo de 2011

En treinta años

Ayer me asaltó una pregunta sobre cuál es la razón de mi vida. ¿Qué me hace continuar? Y me di cuenta de lo aburrida que soy, ¡Por favor! ¡Contesté lo mismo de siempre! Mi futuro esto, mi futuro lo otro... alguna razón más habrá, espero, pero yo no la encontré en ese momento.
Más tarde me di cuenta que en mi futuro, en realidad, está todo: la persona que quiero ser, lo que quiero hacer, la gente que quiero que esté conmigo...
No es el futuro lo que me hace sacar los pies calentitos de la cama a la realidad fría, es la esperanza de que los días que vienen serán mejores, con sus cosas buenas y sus cosas malas, pero mejores.
No sé si me explico, pero tampoco sé como aclararlo mejor...
Mañana es un día incierto, puedo llorar o puedo reír, lo que quiero es que dentro de 30 años, cuando lo recuerde no haya un solo arrepentimiento. Que cosas malas y cosas buenas me hayan hecho crecer y ser, con 47 años, una mujer orgullosa de quién es, quién fue y quién será. BlogBooster-The most productive way for mobile blogging. BlogBooster is a multi-service blog editor for iPhone, Android, WebOs and your desktop

lunes, 14 de febrero de 2011

Historia

Hechos recientes me han provocado una vez más para que mi cabeza no pare de darle vueltas a ideas estúpidas, muy vistas y con pocos puntos finales.
Se trata de preguntas sin respuesta, como la del sentido de la vida y la manera en la que estúpidamente la desperdiciamos.

Estos torbellinos que provocan dolores a mi sensible cabeza vienen cuando menos me lo espero. Me revuelven cada sensación, sacando a la luz la horrible afirmación de que esta vez podría ser la última. Y entonces no puedo evitar una sonrisa porque al fin y al cabo, después de todas mis quejas, no quiero morir. No quiero morir sin demostrar que cuando miro al frente, al horizonte, veo un camino larguísimo y que no hace más que subir, subir y acercarse al cielo.

Iba a empezar con los comentarios ególatras -alguna vez tengo que tenerlos para compensar mis momentos egofóbicos- pero prefiero ahorrarlo, para poder seguir con mi reflexión sobre lo que todo esto puede llegar a significar algún día.

lunes, 4 de octubre de 2010

Egocentrismo pecaminoso.

Me arrepiento tanto… Tantos años desperdiciados de una manera catastrófica. Sueños tirados al olvido. Puede que esté siendo dramática, como dicen que soy siempre. Como dice toda esa gente, maldita sea la hora en la que los seres humanos descubrimos nuestra capacidad de juzgar, porque duele. Dicen que me creo el ombligo del mundo, ¿os molesta? Porque estoy segura de que si es cierto, a nadie le duele tanto como a mí. Me reiría de esta misma frase, porque es ridícula, pero no me hace gracia.
Y de repente es como si hubiera un muro alrededor de mis sentimientos porque no consigo acceder a ellos, soy consciente de lo que siento, pero hablado suena patético. Y probablemente lo es. Lo soy.
Y después de todo este tiempo sigo sintiendo como si no fuera nadie, como si no valiera para nada en absoluto, como si las cosas no hubieran cambiado. Como si siguiera siendo esa niña, dolorosamente perdida y lejos de su sitio, que llegó aquí hace ahora 7 años. Con infinitas esperanzas, que creía en los príncipes azules y soñaba con ser Cenicienta el día de mañana. Ese día ha llegado y sigo igual. Igual. Totalmente igual. Lo único que ha cambiado es que ya no es Cenicienta, ahora es Hannah Montana… Podría adivinar qué es peor.
Sigo teniendo los mismos defectos y sigo moviéndome igual por el espacio, sigo dando vueltas alrededor del mismo agujero, siempre a punto de caer. Sigo con el mismo sueño, exactamente el mismo, sigo creyendo que no es un sueño sino una realidad y no he aprendido prácticamente nada. Nada que me ayude a salir de este huracán al que en mis escasos mejores momentos consigo comer terreno. Desgraciadamente, los momentos malos son los más abundantes.