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miércoles, 14 de diciembre de 2011

Las vueltas dan vida

Todo empieza jugando, de risas como dicen algunos. Entre amigos se ponen a pensar en series o películas y a identificarse cada uno con un personaje. Al principio es gracioso, cuando ves similitudes, cuando encuentras el parecido. Pero en el momento en el que te toca a ti -estúpido egoísmo, estúpida inseguridad- el personaje no es quien te esperabas. Parece ridículo, pero es cierto. Entonces es cuando ves realmente como te ve la gente, te montas tus paranoias y ves características en el personaje que crees que se te atribuyen y que a veces, simplemente, es por eliminación. No eres quien esperabas ser. No das la imagen que creías dar.
ES ridículo, lo sé, sobre todo en el contexto en el que me ha ocurrido a mí, hoy. Es desesperante ver como en tu cabeza el tema empieza a dar vueltas, a gritarte cosas que no quieres escuchar, a sorprenderte con adjetivos con los que -aunque es lo último que deseabas- te identificas. Ya no hay en ti la persona que había hacía unos minutos. Y es que tu mente es excesivamente metomentodo, siempre igual, haciendo el daño que otros no hacen, para poder llorar después.

En realidad no es tan importante, y, en el fondo, lo sabes. Eres quien eres... ¿sí? O quizás no... Eres tú quien decide tu personalidad, ¿o son las circunstancias? 
Y es que entonces estás rozando la indecisión.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Indecisión

Supongo que todos los que podáis leer este blog habéis oído hablar de la serie Gossip Girl, os suena o la veis normalmente.
Hoy quiero hablar de Serena, una de las protagonistas de la serie: es una alta, delgada, preciosa y maravillosa chica rubia. Nacida en el Nueva York más exquisito. Ella puede conseguir todo lo que quiera -o al menos eso parece en la serie- solo por el hecho de ser quien es, lo tiene todo al alcance de su mano.
El problema de Serena es que por mucho que pueda conseguir, nada importa, porque no tiene las cosas claras. No sabe lo que quiere. Casi no sabe ni quien es. No tiene ni la menor idea.
Le gusta un chico, le gusta otro, un trabajo le parece bien, otro le apetece un poco... Sí, las cosas están bien, pero no tiene ni idea de qué quiere hacer con su vida. Nada es maravilloso para ella porque todo es esporádico, nada intencionado.

Serena no es capaz de escoger, a sus venti-no-sé-cuántos, qué será de su vida.

En esta imagen de niña que todos creen tonta y que ve que todo lo que puede llegar a hacer se le escapa de las manos por su indecisión, estoy segura de que muchas y muchos se ven reflejados. Cada uno a su manera.

Esa sensación de tener miedo a hacer algo bien o mal, siempre por las consecuencias (buenas o malas) que puedan acarrear tus acciones es la que yo siento, y por eso -a mi manera- me siento identificada con Serena Van Der Woodsen.

Qué cosas.

jueves, 20 de octubre de 2011

Si fuera 1850...

Y fuera de una burguesía aunque esta fuera baja, iría a fiestas con vestidos sencillos pero preciosos y bailaría al son de una música que no taladraría mis oídos sino que balancearía suavemente mi cabeza y mis brazos, como si estuviera flotando en aguas tranquilas...
Tendría conversaciones sobre literatura y teatro con caballeros encantadores que me tratarían como a una dama, porque eso sería yo: una señorita cultivada con conocimientos sobre las artes y con muchas ganas de compartirlos.
Sabría tocar un poco el piano y tendría una ligera idea sobre ballet.
Mi pelo, recogido en un moño alto y con dulces tirabuzones, como marcaba la moda, estaría adornado con una flor de jazmín que habría encontrado en uno de mis paseos mientras buscaba ese lugar perfecto donde sentarme a leer.
Así sería mi vida, podría ser Elisabeth Bennet y tener para mí a Mr Darcy, pero soy Marina Ortiz, del siglo XXI, donde las cualidades deseadas en una mujer han cambiado y donde escasean los Mr Darcy.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Septiembre es hoy

Me han dicho que no hablo claro, que no escribo claro. ¿Cómo voy a organizar mis ideas si soy tan desordenada?
Yo no tengo nada claro, nadie me ha explicado nada. Yo solo pruebo, lo intento, me sale mal. Pues sí, son cosas que pasan.
El verano ha pasado, hoy es dos de septiembre y hace sol.
El verano ha pasado y tengo dieciocho años que he dedicado a ser como podía.
Soy desordenada, desorganizada, señorita desconcentración y demás desastrosos adjetivos.
No tengo las ideas claras ni los argumentos a mano.

miércoles, 1 de junio de 2011

Mr Darcy

"Si sus sentimientos siguen siendo los mismos dígamelo, mi afecto y mis deseos no han cambiado, pero una sola palabra suya me hará silenciar para siempre. Sin embargo, si sus sentimientos han cambiado, debo decirle que ha embrujado usted mi cuerpo y mi alma, y que la amo, la amo y la amo y que ya nada podrá separarme de usted."

viernes, 4 de febrero de 2011

Despertar

Abre los ojos, ¡despierta!
Ya no estás sola, ¿lo sabías? No lo estás por mucho que te empeñes, mi querida drama queen.
Hace mucho que el sol brilla en tus ojos y que tu pelo ondula al viento todo a lo largo de tu camino.
Sigue soñando. Sigue chillando cuando lo necesites. Este NO es el punto final de tu historia.
Levántate, demuestra quién eres.

Eso fue lo que vi en mi sueño. Una chica de 17 años que llegará a la cima del mundo y que no se asusta ante nada ni nadie.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Domingos

Es gracioso ver como todas las entradas trágicas las escribo los domingos, soy una total Drama Queen y no tengo límites. Por eso soy totalmente imperfecta, como decían los pitagóricos. No sé diferenciar que es lo que hay que defender y qué es lo que no hay que distinguir, no tengo término medio, es decir, soy un total desastre para Aristóteles. Al final todos los problemas que yo nunca tengo siempre me salpican a mí.