Como cuando dejas de pedalear y esperas la caída. Pierdes el equilibrio y escoges poner los pies contra el suelo. O no.
Es normal tener miedo, supongo. Nunca he visto más allá de lo que me había enseñado la situación. Sigo oliendo tu olor y pensando cosas que prefiero no pensar.
Nunca arrepentirme de sentir, de padecer, de estar herida. Siempre arrepentida del orgullo, de querer encajar y de querer conformarme.
No son compatibles.
No queda muy claro cómo salir del agujero y he estado negándome a que sea una mano extraña quien tire de mí hacia la superficie. No necesito, no quiero la ayuda de nadie. Los seres humanos no son tal sin los demás, me digo. Me niego. No quiero.
martes, 8 de julio de 2014
miércoles, 5 de febrero de 2014
No podemos volver si nadie nos lleva
"Tenía los ojos verdes, de un verde pantanoso que llegaba a ser deslumbrante, pero que por norma era algo triste. Él entero era algo oscuro. Quizás eran sus largas pestañas negras o sus pobladas cejas, tan a menudo en gesto de enfado.
Él entero era profundo, distante, misterioso. No hubo ni un solo momento en el que no quisiera saber más de él.
Recuerdo sus enormes manos alrededor de mi cintura, y cómo sentía que me quitaba un peso de encima. Como si el simple hecho de que estuvieran ahí liberara algo en mí que me costaba mucho trabajo mantener bajo llave. Recuerdo sus primeras medias sonrisas, recuerdo como las veía furtivamente, preguntándome qué había más allá.
Quizás nunca llegué a saberlo.
La primera vez que me dio la mano sentí un vacío dentro de mí. Entrelazó sus dedos con los míos y sentí que tiraba de mi cuerpo. Quizás era yo quien tiraba de él. Muchas veces pienso que se estaba ahogando. Estaba sumergiéndose en aguas en las que no sabía nadar, y no podía evitarlo. Era yo quién tiraba de él con nuestros dedos entrelazados.
Pero año tras año él siguió tirando de mí todas aquellas veces que el agua me inundaba y yo no conseguía respirar.
Siempre quise saber más, y muchas veces pensé que quería saber cosas de él que ni siquiera él conocía. Como todas esas preguntas que nunca supo contestar. Tampoco las palabras fueron nunca su fuerte. Ni la sinceridad. Ni la paciencia. Yo nunca supe callarme, siempre quise conocer lo que había detrás de todo aquello.
Recuerdo tumbarme a su lado, en el césped, o en la cama, o en el sofá. Enredar sus piernas con mis pies. Respirar su aire apoyándome en su clavícula. Y pensar en que aquello no podía acabar nunca. Aquello era imparable. Recuerdo pensar que era imposible sentirse mejor. Era imposible sentir más paz.
Nunca hacía ruido y siempre veía más que nadie. Veía más allá, pero no entendía qué significaba todo aquello. Todo en él era oscuro y se empeñaba en buscar la luz. Porque la oscuridad le daba miedo.
Tenía muchos miedos, pero creo que no temía a nada como se temía a sí mismo.
Recuerdo uno de los primeros te quieros como algo nuevo. Recuerdo sentir como si fueran palabras que nunca había escuchado, como si fuera un idioma diferente.
Recuerdo sus labios carnosos, que apenas se movían cuando hablaba estando serio o incluso enfadado. Los recuerdo bajando por mi cuello y a milímetros de distancia de los míos... Sólo su presencia me paraba el corazón.
Estoy segura de que nunca me querrá más que aquel último día, en aquel banco donde siempre nos sentábamos a esperar. Nunca sentirá algo más fuerte que lo que sentimos. La desesperación de querer estar más cerca, más tiempo, más veces. Antes de que me fuera me dijo que me quería. Ese es el último 'te quiero' que recuerdo antes de que todo se estropeara.
Tenía muchos miedos, pero estoy segura de que a lo que más temía era a sí mismo."
lunes, 21 de octubre de 2013
Para clase
La vida pasaba lentamente mientras miraba por la ventana,
encendía el cigarro y lo apagaba, así una y otra vez. Oler brevemente el humo
que ascendía hacia él desde el cenicero era suficiente para contener las
ansias, el cáncer que había visto matar uno tras otro a sus conocidos era
motivo más que suficiente para mantenerse firme.
Ya no hacía su vida más allá de ese sofá junto a la ventana,
los vecinos le veían cada día y le saludaban, él sonreía y hacía un ligero
movimiento con la cabeza, pero rápidamente miraba hacia otro lado. La gente le
hacía sentir incómodo. No le gustaba la compasión en los ojos del portero o de
la tendera las veces que había bajado a la calle. Pero la soledad era algo de
lo que sentir pena, algo de lo que compadecerse, eso estaba claro. Su casa
vacía, que hacía no tanto había soportado entre sus paredes los gritos de una
gran familia, le chillaba ahora en el silencio que su vida era sólo una pérdida
de tiempo.
Esperaba a la muerte, día tras día, pero esperaba en vano.
Muchas veces pensaba que no deseaba en realidad acabar con esto, al fin y al
cabo seguía sin fumar desde que perdió a su mujer, al amor de su vida. “Ella no
habría querido eso” pensaba. Pero tampoco luchaba por vivir, y eso no era más
que una manera más de recordar aquello que le hacía dar vueltas en la cama una
y otra vez cada noche: era un cobarde, lo había sido toda su vida y lo seguiría
siendo siempre. ¿Por qué temer a la muerte si no hay nada más allá de ella?
Precisamente por eso, porque no hay nada más allá, nada que me recuerde, nada
que me olvide, nada que pueda cambiar, aunque no quiera hacerlo. Tenía miedo al
olvido y miedo al vacío, constantes en sus pensamientos. Pero él no olvidaba
los recuerdos que le perseguían y eso le hacía sentir vivo.
viernes, 4 de octubre de 2013
Tensionales
Me tumbo en el suelo para escuchar el silencio de mi casa vacía. Estiro la espalda e intento que mis lumbares toquen el suelo. Miro al techo... Todo resulta tan real como de ensueño en este momento.
Mis dolores de cabeza que han sido diagnosticados como tensionales han vuelto a aparecer en los últimos días, después de casi tres semanas de letargo total: dormir, comer, internet, algo de ejercicio, dormir, comer... La única explicación posible y aceptable por mi razonamiento es la vuelta a clase. Veinte años y sigo emocionándome, solo un poquito, por el comienzo de un nuevo curso. Esa sensación de clases, compañeros nuevos. Incluso en pensar que este año puede que esté en un piso diferente... Me hace sonreír.
Los últimos dos años han pasado tan rápido como una semana medianamente divertida y estoy en el ecuador teórico de la carrera.
Y aquí estoy, tirada en el suelo, solo oyendo de lejos el ruido de la televisión de algún vecino, pensando en cómo he llegado hasta aquí, hasta este momento.
Tirada en el suelo intentando pensar en que no es mi segunda posibilidad la que me provoca los dolores de cabeza, que no es el ver el precipicio por donde he caído unas cuántas veces lo que me produce tensión.
Nos enseñan a creer en el amor, pero una vez me dijeron "no te cases nunca, te arruinará la vida".
Mis dolores de cabeza que han sido diagnosticados como tensionales han vuelto a aparecer en los últimos días, después de casi tres semanas de letargo total: dormir, comer, internet, algo de ejercicio, dormir, comer... La única explicación posible y aceptable por mi razonamiento es la vuelta a clase. Veinte años y sigo emocionándome, solo un poquito, por el comienzo de un nuevo curso. Esa sensación de clases, compañeros nuevos. Incluso en pensar que este año puede que esté en un piso diferente... Me hace sonreír.
Los últimos dos años han pasado tan rápido como una semana medianamente divertida y estoy en el ecuador teórico de la carrera.
Y aquí estoy, tirada en el suelo, solo oyendo de lejos el ruido de la televisión de algún vecino, pensando en cómo he llegado hasta aquí, hasta este momento.
Tirada en el suelo intentando pensar en que no es mi segunda posibilidad la que me provoca los dolores de cabeza, que no es el ver el precipicio por donde he caído unas cuántas veces lo que me produce tensión.
Nos enseñan a creer en el amor, pero una vez me dijeron "no te cases nunca, te arruinará la vida".
sábado, 17 de agosto de 2013
Trainwreck
Por favor, empezad a salir en serio y casaros pronto. Solo os pido que me invitéis a la boda, estaré encantada de ser la invitada borracha que se lía en un armario con el recién casado.
viernes, 14 de junio de 2013
Sólo llora
Llevo varios días intentando llorar, para soltar lo que sea, para ver si así deja de dolerme. Los ojos los tengo como bajo constante presión, y pienso "sólo llora", pero no pasa nada, nada en absoluto. Mi cabeza se niega a dejarme llorar, a lo mejor porque cuando empiece no voy a poder parar, como aquella vez.
martes, 11 de junio de 2013
Bienvenido al País de las Maravillas
Soy tan tonta que a veces pienso que me gustaría ser tonta para ser como todos vosotros. Así a lo mejor dejaría de pensar en lo tontos que sois.
jueves, 30 de mayo de 2013
Reflexiones de un sábado noche
"Que yes fea, que no te follaba ni con un palo" y cómo un hombre no puede insultar a una mujer que le impone (o pone) sin decir que "no se la follaba". Como si a mí me resultara insultante que un subnormal no quisiera follarme. Y que los hombres tampoco quieren a una mujer que pueda pensar por sí misma y dudar de su autoridad.
lunes, 20 de mayo de 2013
¡No voy a empezar diciendo que era una noche oscura! Es una
tontería… Aunque lo era, y no voy a mentir, esa no será la frase con la que
empiece mi libro.
Me preguntan algunos, preocupados, si es autobiográfico
cuando les cuento el argumento, en parte lo entiendo, pero no, no es
autobiográfico… O eso creo. En todo caso es metafórico.
“Todo ocurrió esa noche -oscura- en la que ella, de tan sólo
15 años, perdía la ilusión, las ganas de vivir en esta vida, que tan cruel le había
arrebatado una de las pocas cosas que tenía.”
Creo que el comienzo mejor sería este. Es difícil tratar
algunos temas, sin duda, no sé cómo se enfoca algo que crea tanto dolor, tanto
daño. Mucho más difícil es todavía expresar un dolor que nunca has sentido.
“Aquel hombre apareció de la nada, sin un solo sonido que
advirtiera su presencia, dispuesto a quitar lo que no se le había ofrecido. Sin
un ápice de vergüenza se marchó después, igual que llegó, creyéndose con las manos limpias siguió con su
vida…”
sábado, 11 de mayo de 2013
En la vida y en la muerte
Poco a poco fue comprendiendo, y después aceptando, que nadie, jamás estaría para ella. Solo se tenía a sí misma porque nacemos y morimos solos, siendo los únicos responsables de nuestra vida.
Su paciencia y esperanza le salvaron la vida, porque nadie más lo intentó.
Nacemos y morimos solos, por más que intentemos cambiarlo.
miércoles, 3 de abril de 2013
They say you know when you know
Dicen que cuando lo tienes lo sabes, pero debe de ser mentira, tiene que serlo, porque yo creí saberlo, creí tenerlo, creí haberlo encontrado.
Y míranos ahora.
Now Playing: Not Like The Movies - Katy Perry
Y míranos ahora.
Now Playing: Not Like The Movies - Katy Perry
miércoles, 27 de marzo de 2013
100 razones III
Recuerdo cuando te conocí. Sonrío cuando me acuerdo de esas largas caminatas, me gustaba sacarte las palabras con sacacorchos, me gustaba escucharte cuando te arrancabas a contar una historia. Recuerdo esos momentos de una manera tan nítida que parece que no ha pasado el tiempo. Y son ya... ¿7 años?
Crecimos juntos.
Nadie te conoce mejor que yo, no, de eso estoy segura, porque nadie ha pasado tanto tiempo contigo: horas y horas muertas y otras muy muy vivas, de ninguna de ellas me arrepiento.
Nuestro tiempo ha pasado, ahora el presente te suena vulgar, ¿no es así?
Una pena saber que sí que te despiertas de los sueños, tarde o temprano, y la vida es maravillosa estando despierta.
Crecimos juntos.
Nadie te conoce mejor que yo, no, de eso estoy segura, porque nadie ha pasado tanto tiempo contigo: horas y horas muertas y otras muy muy vivas, de ninguna de ellas me arrepiento.
Nuestro tiempo ha pasado, ahora el presente te suena vulgar, ¿no es así?
Una pena saber que sí que te despiertas de los sueños, tarde o temprano, y la vida es maravillosa estando despierta.
sábado, 23 de febrero de 2013
El primer amor
Voy a empezar esto sin utilizar una de las frases más míticas de la historia del mundo, es más, voy a empezar negándola:
No todas las personas tenemos un primer gran amor.
A pesar de decir esto, diré que yo sí lo tengo. A lo mejor la respuesta auténtica a esto es decir que este amor no tiene porqué ser necesariamente durante la infancia o adolescencia, que simplemente puede aparecer más tarde, si es que tienes 25 años y no lo has encontrado.
Este primer gran amor no es necesariamente el amor de tu vida, tampoco es tu mayor amor, pero desde luego es amor. Diré que no es un capricho, no es "obsesionarse" con una persona. La verdad es que soy de esos que piensa que no hay amor si no es correspondido, porque el amor es algo más que un sentimiento y es más bien una experiencia. También dudo constantemente del significado o incluso de la existencia de un significado para esa palabra que es tan deseada y que asusta tanto al mismo tiempo, "amor", con lo cual puede que toda esta reflexión carezca de sentido alguno -gracias-.
Vamos a centrarnos en las ocasiones donde este primer amor ocurre durante la adolescencia, porque estoy segura de que en muchas ocasiones los fallos y los aciertos de esta relación, conforman la personalidad de la persona. Pero... ¿Puedes ser tú mismo sin tener que depender de otra persona para serlo? Esto se aplica a tus padres, a tus amigos o a tu pareja.
A partir de la ruptura de esta relación guardada en la memoria como maravillosa, buscas lo que él (o ella) no tenía o lo que tenía y te encantaba; a lo mejor simplemente empiezas a buscar lo que esa relación te hacía sentir. Si es así te diré que buscas en vano, porque nunca nadie te devolverá quién tú eras con 17 años, no eres la misma desde entonces, y lo sabes.
Muchas veces dicen, otro de esos famosos tópicos, que el amor llega cuando dejas de buscarlo -pensar que dejas de buscar mientras esperas en secreto y lloras cada noche que no llega, no cuenta-. A lo mejor simplemente es porque dejas de compararlo todo con lo que ha pasado en eso que llaman "el pasado", porque dejas de buscar aquello que eras o aquello que tuviste. El pasado nunca vuelve, ni siquiera tú volverás a ser quién eras antes de que determinados hechos te marcaran, tanto la historia de tu vida como tu carácter.
Precisamente por estas razones considero que dos personas que una vez se quisieron y no consiguieron que su relación funcionara, pueden intentarlo más tarde con éxito, al fin y al cabo, nunca serán las mismas personas que eran cuando la relación fracasó la primera vez.
miércoles, 16 de enero de 2013
Me he vuelto loca pero...
Extracto de una conversación real de WhatsApp.
"No sé en qué momento llamé falsas a tus amiguitas pero desde luego fue un momento de lucidez porque a ****** le gustaba ****** desde el principio y fue amiguísima conmigo y super comprensiva y la de su madre; tardaron 2 semanas en liarse y todos estabais encantados; cuando fui en tu cumpleaños, todas me odiaban secretamente porque sabían que lo natural era que yo las odiara, cosa que misteriosamente no era así; con todo el lío de twitter en ese fin de semana quedaron satisfechas [no sé si te das cuenta de que no sales hasta ahora en la historia, sabes porqué? Porque estás enchochao]; más tarde arreglé las cosas con ****** pero las amiguitas me siguieron odiando y ella seguía esperando ansiosa una explosión de mi rabia; yo me contenía; cuando me enteré de los planes de Nochevieja, estallé, porque tus amiguitas, además de ser falsas, parecen ser también unas evil bitches, porque ese plan estaba clarísimamente hecho anti-****** y todos lo sabían menos aparentemente tú, que tan listo eres; yo estallo, como ellas estaban deseando, para poder odiarme en libertad, y mis amigos intentan ayudarme, estar conmigo, consolarme... porque me conocen y saben lo mal que lo estoy pasando. Repito: mis amigos. Tú te pusiste de lado de las evil bitches y si llegas a tener la oportunidad... ZAS, osea que para mí, todas tus palabras suenan a "te dejé tirada".
Espero de verdad que **** y sus amiguitas no sean las mujerzuelas con las que vas a pasar toda tu vida (...) porque de verdad moriría de pena si no me invitaras a tu boda por culpa de some evil bitches, al menos que el cabreo definitivo sea por algo que hemos hecho en plena actividad de nuestra conciencia. Hasta aquí, ya puedes volver a tu vida de enamorado enchochao, que parece que tienes 15 años otra vez, dear. También puedes volver a ignorarme o a tratarme como si fueras superior, siento cierta lástima por todo lo que te pierdes."
"No sé en qué momento llamé falsas a tus amiguitas pero desde luego fue un momento de lucidez porque a ****** le gustaba ****** desde el principio y fue amiguísima conmigo y super comprensiva y la de su madre; tardaron 2 semanas en liarse y todos estabais encantados; cuando fui en tu cumpleaños, todas me odiaban secretamente porque sabían que lo natural era que yo las odiara, cosa que misteriosamente no era así; con todo el lío de twitter en ese fin de semana quedaron satisfechas [no sé si te das cuenta de que no sales hasta ahora en la historia, sabes porqué? Porque estás enchochao]; más tarde arreglé las cosas con ****** pero las amiguitas me siguieron odiando y ella seguía esperando ansiosa una explosión de mi rabia; yo me contenía; cuando me enteré de los planes de Nochevieja, estallé, porque tus amiguitas, además de ser falsas, parecen ser también unas evil bitches, porque ese plan estaba clarísimamente hecho anti-****** y todos lo sabían menos aparentemente tú, que tan listo eres; yo estallo, como ellas estaban deseando, para poder odiarme en libertad, y mis amigos intentan ayudarme, estar conmigo, consolarme... porque me conocen y saben lo mal que lo estoy pasando. Repito: mis amigos. Tú te pusiste de lado de las evil bitches y si llegas a tener la oportunidad... ZAS, osea que para mí, todas tus palabras suenan a "te dejé tirada".
Espero de verdad que **** y sus amiguitas no sean las mujerzuelas con las que vas a pasar toda tu vida (...) porque de verdad moriría de pena si no me invitaras a tu boda por culpa de some evil bitches, al menos que el cabreo definitivo sea por algo que hemos hecho en plena actividad de nuestra conciencia. Hasta aquí, ya puedes volver a tu vida de enamorado enchochao, que parece que tienes 15 años otra vez, dear. También puedes volver a ignorarme o a tratarme como si fueras superior, siento cierta lástima por todo lo que te pierdes."
You hurt me, you pay.
domingo, 2 de diciembre de 2012
100 razones II
El frío me intimida hasta que finalmente consigue hacerse paso hasta mi piel, hasta mis huesos. Él me ha visto temblar disimuladamente, fingiendo que en realidad no es para tanto.
Me mira y mira a lo lejos. Vuelve a mirarme y sin pensarlo de nuevo se quita su chaqueta y me la ofrece. Casi no nos conocemos, pero no duda despojarse de aquello que le protegía y ofrecérmelo a mí, para que me proteja. Todavía los hombres siguen preguntándose el porqué de los actos de las mujeres -los que no tienen sentido son ellos-...
Acepto la chaqueta, a regañadientes y con vergüenza, con los pómulos sonrojados, lo que me alivia algo más del frío abrasador.
Entonces soy consciente, recuerdo que, aquel al que quiero jamás hizo algo así.
miércoles, 14 de noviembre de 2012
100 razones
El metro estaba lleno a reventar pero una persona se levantó de su asiento para bajar, justo delante de nosotros. Mi marido se sentó e hizo un gesto como para que me sentara encima. Obviamente no me iba a sentar, tenemos 40 años, no 15. Mi marido, al ver mi negativa se encogió de hombros y siguió ojeando el periódico.
Y ahí me quedé, de pie, durante otras cinco paradas, preguntándome porqué me habría casado con semejante subnormal.
Y ahí me quedé, de pie, durante otras cinco paradas, preguntándome porqué me habría casado con semejante subnormal.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Esto no es un diario
No utilizo este blog como diario. No escribo sobre mí, al menos no todas las veces.
No me auto-complazco en el dolor, no me conoces, sólo lees lo que escribo, que deja al descubierto un trozo de mi alma para quienes quieran y sepan entenderme.
No me gusta sufrir, pero encuentro inspiradoras ciertas experiencias, mías y ajenas. Sobre eso escribo.
Que nadie intente echarme la culpa a mí de cómo los demás me tratan, y muchísimo menos creer saber cómo me tratan los demás por lo que escribo.
Soy una persona, con sentimientos, que ha sufrido, pero que ha sabido levantarse una y otra vez.
No soy lo que la gente piensa que soy:
No soy superficial, ni simple, ni corriente, ni similar a nadie. Nadie tiene derecho a juzgarme, porque si yo misma no me conozco bien... ¿Cómo te dignas a decirme que me conoces?
Cada día soy de un color, no eres tú quién me pinta con plastidecor.
Nadie va a detenerme, ni apartarme de lo que quiero hacer.
No me auto-complazco en el dolor, no me conoces, sólo lees lo que escribo, que deja al descubierto un trozo de mi alma para quienes quieran y sepan entenderme.
No me gusta sufrir, pero encuentro inspiradoras ciertas experiencias, mías y ajenas. Sobre eso escribo.
Que nadie intente echarme la culpa a mí de cómo los demás me tratan, y muchísimo menos creer saber cómo me tratan los demás por lo que escribo.
Soy una persona, con sentimientos, que ha sufrido, pero que ha sabido levantarse una y otra vez.
No soy lo que la gente piensa que soy:
No soy superficial, ni simple, ni corriente, ni similar a nadie. Nadie tiene derecho a juzgarme, porque si yo misma no me conozco bien... ¿Cómo te dignas a decirme que me conoces?
Cada día soy de un color, no eres tú quién me pinta con plastidecor.
Nadie va a detenerme, ni apartarme de lo que quiero hacer.
sábado, 6 de octubre de 2012
Corazón roto
Y mientras lloraba desconsoladamente mis propios brazos rodeaban mi cuerpo impidiendo que me cayera en trozos. En mi mente estaba segura que toda yo iba desmoronándome poco a poco en mi estructura, sintiendo como cada pequeño trozo, cada milímetro de carne, cada hueso, cada tendón se partía.
Mi interior estaba en ruinas al día siguiente. Tantas lágrimas había perdido, tanto dolor inexplicable. Ya no sentía mi cuerpo como algo que a mí me perteneciera, había perdido el control del sufrimiento y ni una sola parte de mí era consciente de mi todo.
Ese agujero en la boca de lo que llaman estómago, ese agujero interior, esa oscuridad que quedaba de mí. No me partiste en dos, me dejaste en la nada.
Mi interior estaba en ruinas al día siguiente. Tantas lágrimas había perdido, tanto dolor inexplicable. Ya no sentía mi cuerpo como algo que a mí me perteneciera, había perdido el control del sufrimiento y ni una sola parte de mí era consciente de mi todo.
Ese agujero en la boca de lo que llaman estómago, ese agujero interior, esa oscuridad que quedaba de mí. No me partiste en dos, me dejaste en la nada.
martes, 25 de septiembre de 2012
Rasgándome despacio
Cambiada la etapa me doy cuenta de que he tenido el corazón roto, que toda yo estaba rota y no era realmente consciente de lo que todo eso significaba. Lo he pasado mal, lo que no significa que ahora esté bien.
Lo gracioso es que tenía el corazón roto pero no sé muy bien en qué punto se me rompió, quizás fueron grietas, que poco a poco lo resquebrajaron.
Ahora, como he dicho antes he cambiado de etapa. No significa que ya nada me duela, porque hay momentos de reminiscencia en los que incluso puedo oír el sonido de los pedazos rotos cayendo, me caen las lágrimas, simple y llanamente.
Ahora solo siento vacío, un espacio vacío dentro de mí que debería rellenarse pero que ni a una sola parte de mi cuerpo le apetece rellenar.
Intento volver a mi vida anterior pero hay partes en blanco, momento en los que me pregunto ¿qué había en mi vida antes de él?
¿Cómo era antes de ser destrozada? No sé distinguir bien si mi cambio fue la edad o fue él con sus frías manos rasgándome despacio como a un trozo de papel.
Lo gracioso es que tenía el corazón roto pero no sé muy bien en qué punto se me rompió, quizás fueron grietas, que poco a poco lo resquebrajaron.
Ahora, como he dicho antes he cambiado de etapa. No significa que ya nada me duela, porque hay momentos de reminiscencia en los que incluso puedo oír el sonido de los pedazos rotos cayendo, me caen las lágrimas, simple y llanamente.
Ahora solo siento vacío, un espacio vacío dentro de mí que debería rellenarse pero que ni a una sola parte de mi cuerpo le apetece rellenar.
Intento volver a mi vida anterior pero hay partes en blanco, momento en los que me pregunto ¿qué había en mi vida antes de él?
¿Cómo era antes de ser destrozada? No sé distinguir bien si mi cambio fue la edad o fue él con sus frías manos rasgándome despacio como a un trozo de papel.
domingo, 23 de septiembre de 2012
BFFL
Ah, ¿qué no lees mi blog? Mejor, así puedo escribir sobre ti, sobre el daño que me haces a pesar de que te he dicho tantas veces cómo me siento que ya me da vergüenza.
Todo el mundo quiere ser escuchado, creo que no soy la única.
De un tiempo a esta parte ya no queda nada de ti -o quizás soy yo quien ha cambiado- y otra persona ha aparecido en tu lugar, alguien a quien no le importo nada y a quien escuchas y atiendes por compromiso. No tienes que cuidarme, si eso es lo que te crees que estás haciendo, puedo cuidarme sola sin nadie haciéndome más daño del que ya llevo encima. Si no vamos a ser como antes vamos a -simplemente- no ser.
No tienes que cerrar los ojos más tiempo, ya quito de delante esta abominación que creamos, para que puedas ver tu claridad.
No te necesito si tú no me necesitas a mí, porque así son las amistades, de dos sentidos.
Todo el mundo quiere ser escuchado, creo que no soy la única.
De un tiempo a esta parte ya no queda nada de ti -o quizás soy yo quien ha cambiado- y otra persona ha aparecido en tu lugar, alguien a quien no le importo nada y a quien escuchas y atiendes por compromiso. No tienes que cuidarme, si eso es lo que te crees que estás haciendo, puedo cuidarme sola sin nadie haciéndome más daño del que ya llevo encima. Si no vamos a ser como antes vamos a -simplemente- no ser.
No tienes que cerrar los ojos más tiempo, ya quito de delante esta abominación que creamos, para que puedas ver tu claridad.
No te necesito si tú no me necesitas a mí, porque así son las amistades, de dos sentidos.
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